Letras Españolas (hoy Hispánicas) y Lengua Inglesa se inauguraron como carreras universitarias en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en 1958. Siempre navegando con pocos alumnos y con los maestros “dando servicio” al resto de los alumnos del Tec en campos como la redacción, optativas humanísticas y apoyo académico la carrera de Letras ha logrado sobrevivir, en tanto la de Lengua Inglesa migró dramáticamente a Relaciones Internacionales.
El 21 de septiembre se convocó a exalumnos/as a un evento de celebración que resultó muy elocuente y satisfactorio. Durante la mañana se llevó a cabo una ronda de diálogos con profesionales con distintas experiencias en el medio de la cultura egresados/as de estas carreras. Se trataba de compartir experiencias de vida profesional, principalmente para el beneficio de los actuales estudiantes.
Participó inicialmente Tere Miaja, académica de la UNAM con larga experiencia en el Colmex. La entrevistó la joven y brillante académica del Tec Paloma Vargas. Tere compartió su tránsito de la carrera de Lengua Inglesa a la investigación de la lírica tradicional hispánica; la literatura medieval, especialmente el Libro de buen amor, y el teatro del Siglo de Oro, centrada en Calderón, todo después de una tesis doctoral sobre Reinaldo Arenas.
En un segundo diálogo con Roberto Domínguez estuvieron cuatro académicos/as que se ocupan de literatura contemporánea, Adriana González Mateos vinculándola con su propia creación narrativa y el activismo feminista, y los otros tres con distintos aspectos de los estudios culturales y el activismo para la transformación social. Ernesto Ortiz enfatizó este tema y habló de su investigación de la literatura luso-brasileña y de la importancia de la publicación digital. Elisa Rizo estudia el teatro y otras manifestaciones performativas de Guinea Ecuatorial, además de la literatura de otros grupos al margen. Iván Aguirre está interesado en temas como la experiencia de las drogas y la diversidad sexual en autores jóvenes y de frontera.
Sofía Leticia Morales partió de las preguntas de Gabriela Farah para describir su trayectoria de las letras a la pedagogía y a la innovación educativa desde programa institucionales, inicialmente a partir de una propuesta en la OMS para Latinoamérica para vincular transversalmente educación, salud y desarrollo, y luego en la SEP. Habló de la necesidad de vincular calidad, equidad y pertinencia y se refirió a dos factores de innovación que han procurado en la educación básica: la educación socio-emocional y la autonomía curricular. El primer aspecto incluye la atención al autoconocimiento, autocontrol, empatía y autonomía. El segundo implica la vinculación de los contenidos con temas para del mundo a su alrededor y en constante cambio, como la robótica, los videojuegos, la educación financiera, el patrimonio histórico y el impacto social por medio del aprendizaje en servicio. Antes de iniciar su recorrido, leyó los nombres de varias de sus compañeras de las generaciones 72 y 73, las cuales han hecho carreras académicas en distintos ámbitos.
La segunda ronda estuvo conformada por mujeres profesionales en distintos ámbitos no académicos de la cultura y las letras. En el diálogo moderado por Susana Ruiz, participaron dos editoras; Jan de la Rosa es curadora de colecciones para una editorial, y en sus palabras, le pagan por leer y estudiar el consumo cultural con el fin de llegar a ciertos públicos y tener un eco, si bien ella también aprecia la posibilidad de hacer activismo a través de los libros; Cecilia Barragán se dedica a la edición de literatura para adolescentes y prescolar, también con un sentido comercial y habló de la pervivencia del libro impreso y del vigoroso futuro del audiolibro. Adriana Pelusi tuvo muy claro desde el momento de iniciar sus estudios profesionales que quería escribir guion para cine; eligió Letras como segunda opción y hoy le parece que fue una buena decisión. Posteriormente estudió cine en el CCC con orientación al guion; hoy se dedica a escribir guiones originales y dramaturgia, con muy buenos resultados y mucho trabajo. Claudia Bañuelos Wong pasó de dar clases a la gestión cultural en el municipio de Los Mochis, y luego también programas para Ahome, Sinaloa. Sus interminables experiencias y palabras de satisfacción ante el descubrimiento de este mundo describieron las posibilidades para desarrollo del campo en el nivel local y el esfuerzo por dar dignidad al trabajo de los artistas. En tanto Jan valoró que sus maestros en el Tec aceptaran su libertad y rebeldía, Adriana se quedó con la disciplina, pues en el mundo del guion en auge el ochenta por ciento es entregar a tiempo.
Cerró la mañana Tatiana Clouthier, egresada de Lengua Inglesa. Rosa María González la entrevistó sobre el “libro de su vida” y los libros que ha escrito, sobre los “personajes antagónicos y secundarios” en la novela de la que es protagonista. Tatiana rememoró su experiencia de infancia de pasar de una escuela del Opus Dei a una pública, porque sus papás querían que ella y sus diez hermanos estuvieran preparados para todo en la vida. De esto cree que aprendió a tender puentes entre “los de arriba” y “los de abajo”. Habló de su elección de carrera como segunda opción al deporte y luego de la participación de hijos e hijas en las campañas de su padre para gobernador y presidente de la República, en las que doblaban folletos y hacían llamadas, pero también algunas innovaciones en la forma de dirigirse a las personas. Tatiana mencionó como sus opuestos a los envidiosos y desocupados que se dedican a molestar, y como sus principales apoyos a su esposo y sus hijos y durante la última campaña Beatriz Gutiérrez Müller. Habló de su libros previos y del que viene sobre su experiencia en campaña, y desde luego, terminó de llenar el auditorio.
La inauguración la hizo el rector del Campus Monterrey, que según supe se refirió al valor que daba el fundador de la institución a las humanidades. La clausura estuvo a cargo de la brillante Inés Sáenz, decana académica del Tec que también es egresada de Letras.
Una segunda escala fue una visita a la Biblioteca Cervantina para los egresados y se completó el día con un coctel en el edificio CEDES. Tuve el gusto de ver ahí a algunas compañeras y al siempre leal Javier Castillo (guitarrista, maestro y divulgador de la música). Ellas fueron, además de Adriana González, Lydia Rodríguez Alfano (lingüista); Lauralicia Estrada (maestra jubilada de lengua y literatura), Raquel de la Garza (incansable lectora) y Celia Herrera (bibliotecaria), entre otras. Hubo un video que hacía homenaje a los maestros fundadores y a los pilares del área que ya partieron para no volver, así como una entrega de reconocimientos a “Maestros/as que dejan huella”, palabras de una alumna destacada sobre la inspiración de los presentes y un discurso de clausura de Blanca López que fue muy emocionante, con una cita sobre el valor de los maestros entre los aztecas y un cierre con un soneto de Sor Juana.
Felicidades a María de Alva por la organización. Pienso que los estudiantes de hoy van mucho mejor armados que los de hace cuarenta años para encontrar horizontes de desarrollo profesional.
El 21 de septiembre se convocó a exalumnos/as a un evento de celebración que resultó muy elocuente y satisfactorio. Durante la mañana se llevó a cabo una ronda de diálogos con profesionales con distintas experiencias en el medio de la cultura egresados/as de estas carreras. Se trataba de compartir experiencias de vida profesional, principalmente para el beneficio de los actuales estudiantes.
Participó inicialmente Tere Miaja, académica de la UNAM con larga experiencia en el Colmex. La entrevistó la joven y brillante académica del Tec Paloma Vargas. Tere compartió su tránsito de la carrera de Lengua Inglesa a la investigación de la lírica tradicional hispánica; la literatura medieval, especialmente el Libro de buen amor, y el teatro del Siglo de Oro, centrada en Calderón, todo después de una tesis doctoral sobre Reinaldo Arenas.
En un segundo diálogo con Roberto Domínguez estuvieron cuatro académicos/as que se ocupan de literatura contemporánea, Adriana González Mateos vinculándola con su propia creación narrativa y el activismo feminista, y los otros tres con distintos aspectos de los estudios culturales y el activismo para la transformación social. Ernesto Ortiz enfatizó este tema y habló de su investigación de la literatura luso-brasileña y de la importancia de la publicación digital. Elisa Rizo estudia el teatro y otras manifestaciones performativas de Guinea Ecuatorial, además de la literatura de otros grupos al margen. Iván Aguirre está interesado en temas como la experiencia de las drogas y la diversidad sexual en autores jóvenes y de frontera.
Sofía Leticia Morales partió de las preguntas de Gabriela Farah para describir su trayectoria de las letras a la pedagogía y a la innovación educativa desde programa institucionales, inicialmente a partir de una propuesta en la OMS para Latinoamérica para vincular transversalmente educación, salud y desarrollo, y luego en la SEP. Habló de la necesidad de vincular calidad, equidad y pertinencia y se refirió a dos factores de innovación que han procurado en la educación básica: la educación socio-emocional y la autonomía curricular. El primer aspecto incluye la atención al autoconocimiento, autocontrol, empatía y autonomía. El segundo implica la vinculación de los contenidos con temas para del mundo a su alrededor y en constante cambio, como la robótica, los videojuegos, la educación financiera, el patrimonio histórico y el impacto social por medio del aprendizaje en servicio. Antes de iniciar su recorrido, leyó los nombres de varias de sus compañeras de las generaciones 72 y 73, las cuales han hecho carreras académicas en distintos ámbitos.
La segunda ronda estuvo conformada por mujeres profesionales en distintos ámbitos no académicos de la cultura y las letras. En el diálogo moderado por Susana Ruiz, participaron dos editoras; Jan de la Rosa es curadora de colecciones para una editorial, y en sus palabras, le pagan por leer y estudiar el consumo cultural con el fin de llegar a ciertos públicos y tener un eco, si bien ella también aprecia la posibilidad de hacer activismo a través de los libros; Cecilia Barragán se dedica a la edición de literatura para adolescentes y prescolar, también con un sentido comercial y habló de la pervivencia del libro impreso y del vigoroso futuro del audiolibro. Adriana Pelusi tuvo muy claro desde el momento de iniciar sus estudios profesionales que quería escribir guion para cine; eligió Letras como segunda opción y hoy le parece que fue una buena decisión. Posteriormente estudió cine en el CCC con orientación al guion; hoy se dedica a escribir guiones originales y dramaturgia, con muy buenos resultados y mucho trabajo. Claudia Bañuelos Wong pasó de dar clases a la gestión cultural en el municipio de Los Mochis, y luego también programas para Ahome, Sinaloa. Sus interminables experiencias y palabras de satisfacción ante el descubrimiento de este mundo describieron las posibilidades para desarrollo del campo en el nivel local y el esfuerzo por dar dignidad al trabajo de los artistas. En tanto Jan valoró que sus maestros en el Tec aceptaran su libertad y rebeldía, Adriana se quedó con la disciplina, pues en el mundo del guion en auge el ochenta por ciento es entregar a tiempo.
Cerró la mañana Tatiana Clouthier, egresada de Lengua Inglesa. Rosa María González la entrevistó sobre el “libro de su vida” y los libros que ha escrito, sobre los “personajes antagónicos y secundarios” en la novela de la que es protagonista. Tatiana rememoró su experiencia de infancia de pasar de una escuela del Opus Dei a una pública, porque sus papás querían que ella y sus diez hermanos estuvieran preparados para todo en la vida. De esto cree que aprendió a tender puentes entre “los de arriba” y “los de abajo”. Habló de su elección de carrera como segunda opción al deporte y luego de la participación de hijos e hijas en las campañas de su padre para gobernador y presidente de la República, en las que doblaban folletos y hacían llamadas, pero también algunas innovaciones en la forma de dirigirse a las personas. Tatiana mencionó como sus opuestos a los envidiosos y desocupados que se dedican a molestar, y como sus principales apoyos a su esposo y sus hijos y durante la última campaña Beatriz Gutiérrez Müller. Habló de su libros previos y del que viene sobre su experiencia en campaña, y desde luego, terminó de llenar el auditorio.
La inauguración la hizo el rector del Campus Monterrey, que según supe se refirió al valor que daba el fundador de la institución a las humanidades. La clausura estuvo a cargo de la brillante Inés Sáenz, decana académica del Tec que también es egresada de Letras.
Una segunda escala fue una visita a la Biblioteca Cervantina para los egresados y se completó el día con un coctel en el edificio CEDES. Tuve el gusto de ver ahí a algunas compañeras y al siempre leal Javier Castillo (guitarrista, maestro y divulgador de la música). Ellas fueron, además de Adriana González, Lydia Rodríguez Alfano (lingüista); Lauralicia Estrada (maestra jubilada de lengua y literatura), Raquel de la Garza (incansable lectora) y Celia Herrera (bibliotecaria), entre otras. Hubo un video que hacía homenaje a los maestros fundadores y a los pilares del área que ya partieron para no volver, así como una entrega de reconocimientos a “Maestros/as que dejan huella”, palabras de una alumna destacada sobre la inspiración de los presentes y un discurso de clausura de Blanca López que fue muy emocionante, con una cita sobre el valor de los maestros entre los aztecas y un cierre con un soneto de Sor Juana.
Felicidades a María de Alva por la organización. Pienso que los estudiantes de hoy van mucho mejor armados que los de hace cuarenta años para encontrar horizontes de desarrollo profesional.
| Adriana, Roberto, Elisa, Iv.an, Ernesto |
| Sofía Leticia |
| Jan, Susana, Cecilia, Claudia, Adriana |
| Tere Miaja, Juan Manuel Muñiz |
| Lydia, Raquel, Dora Esthela, Lauralicia, Celita, Cristina, Javier |
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